jajajajjaajjajajjajajjajajajajajjajajjajajajajja!!!! y mira que la peste la tengo mas tenaz que nunca.... osea que reirme de esta manera no es bueno para mi tos y aqui estoy cagada de risa!!!jaajajajjajajjajjajajajjajajajjaja
Mi estimado Chapín: Voy a retomar un segmento de un comment mío en otro blog respecto al tema que nos ocupa, espero que ilustre lo suficiente:
"Por supuesto que yo tuve varias pelotas de letras, venían en tres tamaños, la pequeñita para cascarle al prójimo en el colegio, la mediana para jugar 'Yermis' o 'Ponchados', y la grande para bebés, o para piscina (aunque definitivamente muy pesada, pronto fue desplazada por las pelotas delgadas que hoy se conocen). Las letras no estaban en algún orden particularmente, y los colores eran morado y azul, aunque más adelante empezaron a combinarse con amarillo y otros, pero en esencia se trataba de un material rústico, casi como la esencia del caucho en su más divertida forma, y si se empleaban al máximo quedaban del mismo color del pavimento. Entonces se lavaba y quedaba como nueva aunque con el mismo sabor guácala, pero las letras que eran resaltadas se desgastaban rápido como una llanta de F1, eventualmente uno se resignaba a perderla al final de una calle o en un techo, para ir a comprar otra nueva, porque lo más rico era mantener las letras bien resaltadas con el fin de causar la triunfal marca en las víctimas, una frente o un cachete enrojecido y lubricado con sudor y/o lágrimas donde tratar de ver algún mensaje dejado por las letras randomizadas era la paroxia. Confieso que muchas veces llegué chillando a la casa a 'leerme' la espalda en el espejo.
El campeón del Yermis en mi barrio era 'Tibín', estar en su equipo era garantía de ganar esa noche. Espero que Tibín hoy sea un triunfador en la vida, y si no, y si me lee, o alguien le puede avisar: ¡Tibín, hermano!, aproveche esta goma temporal y saque al comercio nuevamente las pelotas de letras, los niños ya no juegan en las calles, menos de noche, pero si veo una pelota de letras en una juguetería yo la voy a comprar así sea más cara que otras nuevas de mejores materiales. También puede hacer llaveros con pelota de letras miniatura, lapiceros con borrador en forma de pelotica de letricas, etc, etc, pero toca rápido...
No se si López menciona lo anterior o algo así adaptado en alguna parte de su acto que no vi completo, de ser así, yo simplemente relato mi propio conocimiento vivido y real sobre el cual no suplico por derechos de autor, porque es más como patrimonio cultural de una generación.
Lo otro es que, en la pelota que aparece en el DVD de López, de hecho sí aparecen las letras organizadas en palabras, ésa sí es una pelota de palabras, y seré muy pendejo, pero me parece más divertida e interesante la original randomizada, la auténtica."
3 comentarios:
jajajajjaajjajajjajajjajajajajajjajajjajajajajja!!!!
y mira que la peste la tengo mas tenaz que nunca.... osea que reirme de esta manera no es bueno para mi tos y aqui estoy cagada de risa!!!jaajajajjajajjajjajajajjajajajjaja
wow!
finalmente un post!!!
ahora, si alguien me puede explicar que es eso de una pelota de hule con letras encima llamada asi??
Mi estimado Chapín: Voy a retomar un segmento de un comment mío en otro blog respecto al tema que nos ocupa, espero que ilustre lo suficiente:
"Por supuesto que yo tuve varias pelotas de letras, venían en tres tamaños, la pequeñita para cascarle al prójimo en el colegio, la mediana para jugar 'Yermis' o 'Ponchados', y la grande para bebés, o para piscina (aunque definitivamente muy pesada, pronto fue desplazada por las pelotas delgadas que hoy se conocen). Las letras no estaban en algún orden particularmente, y los colores eran morado y azul, aunque más adelante empezaron a combinarse con amarillo y otros, pero en esencia se trataba de un material rústico, casi como la esencia del caucho en su más divertida forma, y si se empleaban al máximo quedaban del mismo color del pavimento. Entonces se lavaba y quedaba como nueva aunque con el mismo sabor guácala, pero las letras que eran resaltadas se desgastaban rápido como una llanta de F1, eventualmente uno se resignaba a perderla al final de una calle o en un techo, para ir a comprar otra nueva, porque lo más rico era mantener las letras bien resaltadas con el fin de causar la triunfal marca en las víctimas, una frente o un cachete enrojecido y lubricado con sudor y/o lágrimas donde tratar de ver algún mensaje dejado por las letras randomizadas era la paroxia. Confieso que muchas veces llegué chillando a la casa a 'leerme' la espalda en el espejo.
El campeón del Yermis en mi barrio era 'Tibín', estar en su equipo era garantía de ganar esa noche. Espero que Tibín hoy sea un triunfador en la vida, y si no, y si me lee, o alguien le puede avisar: ¡Tibín, hermano!, aproveche esta goma temporal y saque al comercio nuevamente las pelotas de letras, los niños ya no juegan en las calles, menos de noche, pero si veo una pelota de letras en una juguetería yo la voy a comprar así sea más cara que otras nuevas de mejores materiales. También puede hacer llaveros con pelota de letras miniatura, lapiceros con borrador en forma de pelotica de letricas, etc, etc, pero toca rápido...
No se si López menciona lo anterior o algo así adaptado en alguna parte de su acto que no vi completo, de ser así, yo simplemente relato mi propio conocimiento vivido y real sobre el cual no suplico por derechos de autor, porque es más como patrimonio cultural de una generación.
Lo otro es que, en la pelota que aparece en el DVD de López, de hecho sí aparecen las letras organizadas en palabras, ésa sí es una pelota de palabras, y seré muy pendejo, pero me parece más divertida e interesante la original randomizada, la auténtica."
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